Respuesta rápida
Las cinco plantillas más usadas en reformas cubren el 80% de los trabajos: baño completo, cocina, pintura integral, cambio de suelos y tabiquería. Tenerlas listas te permite adaptar cualquier presupuesto en minutos sin empezar de cero.
Si llevas tiempo en el mundo de las reformas, sabes que el 80% de los trabajos se parecen mucho entre sí. Baños. Cocinas. Pintura. Suelos. Tabiquería. Una y otra vez.
¿Por qué entonces empiezas de cero cada vez que te piden un presupuesto de reforma? La respuesta casi siempre es: "porque cada obra es diferente". Y es verdad, pero las diferencias suelen estar en las medidas y los acabados, no en el esqueleto del presupuesto.
Si tuvieras cinco plantillas base bien hechas, adaptarías cada una en cinco minutos en lugar de construir todo desde cero en veinte. Aquí las tienes.
Por qué una buena plantilla también te protege económicamente
Una plantilla bien hecha no es solo cuestión de velocidad. Es también una red de seguridad.
Cuando empiezas un presupuesto desde cero, es fácil olvidarte de partidas. Y las partidas olvidadas son presupuestos que salen mal: o te quedas corto y tienes que renegociar (incómodo), o no las cobras y pierdes margen (dinero tirado).
Plantilla 1: reforma de baño completa
La reina de las reformas. Las partidas que casi siempre están en un presupuesto de baño:
- Demolición y retirada de escombros
- Alicatado de paredes (m² · material · colocación)
- Pavimento de suelo (m² · material · colocación)
- Instalación de sanitarios (inodoro, lavabo, ducha o bañera)
- Fontanería: modificación de tomas si hace falta
- Electricidad: reubicación de puntos de luz, extractor
- Carpintería: puerta si se cambia
- Pintura de techo
- Limpieza final de obra
Con este esqueleto, cuando te entra una consulta de baño ya tienes el 90% hecho. Solo cambias medidas, materiales y precios.
Plantilla 2: reforma de cocina
Deja siempre claro qué incluye y qué no: ¿los muebles los pones tú o los pone el cliente? ¿Los electrodomésticos? Ponlo por escrito para evitar malentendidos.
- Desmontaje de muebles y electrodomésticos existentes
- Albañilería: tapar o abrir huecos, modificar encimera
- Instalación de muebles nuevos (montaje, ajuste)
- Fontanería: traslado de fregadero, conexiones
- Electricidad: puntos de enchufe, extractor, iluminación bajo mueble
- Alicatado de la zona de trabajo
- Pintura y limpieza final
Plantilla 3: pintura integral de vivienda
La pintura es donde más malentendidos hay. ¿Incluye el techo? ¿Los rodapiés? ¿Las puertas? Si no lo pones por escrito, el cliente siempre va a pensar que incluía más de lo que ponía.
- Preparación de superficies: masillado, lijado, imprimación
- Pintura de paredes (m², número de manos, tipo de pintura)
- Pintura de techos (m²)
- Carpintería interior: puertas y marcos (precio por unidad)
- Rodapié: si se pinta o se repone
- Protección de suelos y muebles durante el trabajo
- Limpieza final
Tip: especifica siempre el número de manos y el tipo de pintura. Evita el clásico "me dijiste que iba a quedar blanco del todo" cuando la primera mano no tapa bien.
Plantilla 4: cambio de suelos
Las partidas cambian según si el suelo va encima del existente o hay que arrancar.
- Demolición de suelo existente (si aplica) y retirada de escombros
- Nivelación si hay desniveles
- Material: m², especificando modelo y referencia
- Colocación: m², separado del material
- Rodapié nuevo: metro lineal, material
- Umbral de puerta: por unidad
- Limpieza final
Truco: suma siempre un 10% de material al m² real para recortes. Ponlo en el presupuesto de suelos. Si no lo pones, cuando falte material el cliente no entiende por qué hay que comprar más.
Plantilla 5: tabiquería y distribución interior
- Demolición de tabique existente (si aplica) y retirada
- Estructura nueva: pladur o ladrillo (m²)
- Enlucido o acabado si no va alicatado
- Apertura o cegado de puertas
- Instalación eléctrica dentro de los nuevos tabiques
- Pintura del tabique nuevo
- Limpieza final
En este tipo de obras aclara si hay permisos de obra que tramitar. No es tu responsabilidad hacerlos, pero sí dejarlo claro para que el cliente no se lleve sorpresas.
Cómo usar estas plantillas sin perder tiempo
La clave es no tener que copiar y pegar cada vez. Si usas Cotízalo, puedes guardar tus partidas más habituales en el catálogo de servicios y añadirlas a cualquier presupuesto de reformas con un toque.
La primera vez que configuras tus partidas, tardas un rato. A partir de ahí, cada presupuesto son dos minutos: el cliente, los conceptos del catálogo, los precios, y enviar por WhatsApp. Sin empezar de cero nunca más.